Lemoine, frenada por la Justicia tras meterse con Ian Moche
La Justicia porteña ordenó que la diputada libertaria deje de referirse públicamente al niño activista Ian Moche, en el marco de una causa contravencional iniciada por sus declaraciones sobre él y su familia. La medida busca evitar nuevos hostigamientos y proteger al menor.

La Justicia porteña le exigió a Lilia Lemoine que deje de hablar públicamente de Ian Moche, el niño activista con autismo que viene denunciando ataques y descalificaciones por parte de referentes libertarios.
La decisión se dio en el marco de una causa contravencional iniciada luego de las declaraciones de la diputada nacional de La Libertad Avanza sobre el menor y su familia. Lemoine ya había sido citada a una audiencia presencial por sus dichos, después de haber vinculado públicamente el caso de Ian con una supuesta utilización política y de haber acusado a su madre de “usar” a su hijo para “figurar” y “ganar plata”.
El conflicto escaló meses atrás cuando la legisladora libertaria arremetió contra Ian Moche en televisión y lanzó una frase repudiada por organizaciones y referentes de la comunidad autista: dijo que la madre “lo hace actuar de autista”. Ese episodio motivó nuevas denuncias y un fuerte rechazo público por el nivel de exposición y agresión hacia un menor de edad.
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La medida judicial apunta a frenar nuevas referencias públicas de Lemoine sobre Ian, en un expediente donde se investiga si sus declaraciones constituyeron hostigamiento o violencia simbólica contra el niño y su entorno familiar.
Ian Moche, de 12 años, es reconocido por su activismo en defensa de los derechos de las personas autistas y neurodivergentes. En distintas oportunidades pidió que el debate público deje de usar su nombre como herramienta de ataque político y reclamó que la discusión se centre en la emergencia en discapacidad y en las políticas públicas del área.
El caso también expuso el nivel de violencia que pueden alcanzar las redes y los discursos políticos cuando apuntan contra menores de edad. Por eso, la resolución judicial aparece como una señal concreta: la libertad de expresión no habilita el hostigamiento ni la exposición permanente de un niño en la pelea partidaria.


