Saltar al contenido

El museo más curioso de Tucumán y por qué vale la pena conocerlo

En pleno centro de San Miguel de Tucumán existe un lugar donde conviven animales exóticos, fósiles, insectos y una verdadera selva en medio de la ciudad. La historia del museo que sorprende a grandes y chicos.

Por Redacción1 min
Compartir
El museo más curioso de Tucumán y por qué vale la pena conocerlo
El museo más curioso de Tucumán y por qué vale la pena conocerlo

A simple vista parece imposible: caminar por una zona urbana de San Miguel de Tucumán y, en pocos minutos, encontrarse rodeado de naturaleza, animales y piezas que cuentan millones de años de historia. Sin embargo, ese lugar existe y es uno de los museos más curiosos de la provincia: el Museo Miguel Lillo de Ciencias Naturales.

Ubicado en la calle Miguel Lillo 251, el espacio forma parte de una institución dedicada a la investigación científica y a la conservación del patrimonio natural. Su propuesta combina salas con colecciones de animales, insectos, fósiles y especies de distintas partes del mundo, pero uno de sus mayores atractivos es que permite descubrir la biodiversidad sin salir de la ciudad.

Una de las cosas que más sorprende a quienes lo visitan es la variedad de sus colecciones. En sus salas se pueden observar mariposas, escarabajos, arácnidos, grandes mamíferos y ejemplares provenientes de diferentes regiones. También cuenta con un sector dedicado a la paleontología, donde se exhiben restos y reconstrucciones de animales prehistóricos como el tigre dientes de sable y el gliptodonte.

Pero quizás el detalle más llamativo es su entorno. El museo está integrado con un jardín botánico que funciona como una especie de refugio verde dentro de la ciudad. Allí se pueden conocer especies de la flora regional y observar cómo la investigación científica también se vincula con la conservación de los ambientes naturales.

La historia del lugar está ligada a la figura de Miguel Lillo, uno de los científicos más importantes de Argentina y un referente mundial en el estudio de la naturaleza del noroeste argentino. Su trabajo permitió reunir una enorme cantidad de información sobre la fauna, la flora y los ecosistemas de la región.

Por eso, recorrer el museo no es solamente observar animales detrás de un vidrio. También es acercarse a la historia de un investigador que dedicó su vida a estudiar los paisajes y especies que forman parte de la identidad tucumana.

Monefin — Préstamos o tarjetas de crédito

Uno de los grandes atractivos del Museo Miguel Lillo es que logra combinar ciencia y entretenimiento. Para los más chicos puede ser una aventura entre fósiles y animales sorprendentes; para los adultos, una oportunidad de conocer parte del patrimonio científico de la provincia.

Además, es una alternativa ideal para una salida diferente en Tucumán. No hace falta planificar una gran excursión ni alejarse de la capital: en pocas horas se puede recorrer un espacio donde aparecen desde criaturas microscópicas hasta gigantes prehistóricos.

A diferencia de otros museos tradicionales, donde el protagonismo suele estar en documentos o piezas históricas, el Museo Miguel Lillo propone otra experiencia: viajar en el tiempo y recorrer distintos ambientes del planeta a través de sus colecciones.

Quizás por eso sigue siendo uno de esos lugares que muchos tucumanos tienen cerca pero que no siempre conocen. Un museo diferente, con una mezcla poco común de ciencia, naturaleza e historia.

  • #curiosidades
  • #museo
  • #tucuman
  • #san miguel de tucuman
  • #animales exoticos

SEGUÍ LEYENDO

SORTEO MENSUAL

GANATE ELECTRODOMÉSTICOS
TODOS LOS MESES

Heladeras, smart TVs, lavarropas y mucho más. Cargás tus datos una sola vez y participás todos los meses, sin costo.

QUIERO PARTICIPAR →

Mayores de 18 años · Residentes en Argentina