El día que dos ministros se robaron los dientes de Manuel Belgrano y desataron un escándalo nacional
En 1902, durante la exhumación de los restos de Manuel Belgrano para trasladarlos a un nuevo mausoleo, dos ministros del gobierno de Julio A. Roca se llevaron piezas dentales del prócer como recuerdo. La prensa denunció el hecho, el país reaccionó con indignación y los funcionarios debieron devolverlas de inmediato.

A más de un siglo de distancia, la historia sigue sorprendiendo por lo insólita. El protagonista no fue un delincuente común ni un saqueador de tumbas, sino dos altos funcionarios del Estado argentino. El episodio ocurrió durante la exhumación de los restos deManuel Belgrano, creador de la Bandera Argentina y una de las figuras más respetadas de la historia nacional.
Las 3 mentiras históricas sobre Manuel Belgrano: qué hay detrás del mito escolar del creador de la bandera
Lo que debía ser una ceremonia solemne para honrar al prócer terminó convirtiéndose en uno de los escándalos más vergonzosos de comienzos del siglo XX. Los responsables fueron el ministro del Interior, Joaquín V. González, y el ministro de Guerra, Pablo Riccheri, quienes decidieron llevarse parte de la dentadura hallada junto a los restos del general.
Cuando Manuel Belgrano murió el 20 de junio de 1820, la Argentina atravesaba una profunda crisis política. Buenos Aires llegó a tener tres gobernadores en un mismo día y la noticia de la muerte del prócer pasó prácticamente desapercibida.
Afectado por graves problemas de salud y sumido en la pobreza, Belgrano falleció en la casa familiar ubicada en la actual Avenida Belgrano, a pocos metros del Convento de Santo Domingo. Como símbolo de su difícil situación económica, legó a su médico, el escocés Joseph Redhead, el único bien valioso que poseía: un reloj de oro obsequiado por el rey Jorge III de Inglaterra.
Su entierro fue sencillo y contó con la presencia de pocos familiares y allegados. La lápida original incluso fue confeccionada con el mármol de una cómoda de la casa familiar. Durante años, el héroe de la independencia recibió escasos homenajes oficiales.
Recién hacia fines del siglo XIX comenzó a impulsarse un reconocimiento más acorde a la importancia histórica del creador de la bandera. Durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca se decidió construir un mausoleo que albergara definitivamente los restos del prócer.
La obra fue encargada al escultor italiano Ettore Ximenes y financiada mediante una suscripción pública. Antes de inaugurar el monumento era necesario exhumar los restos sepultados en el Convento de Santo Domingo.
El uniforme de Manuel Belgrano: cómo se vestía el Ejército del Norte para la batalla
La tarea se realizó el 4 de septiembre de 1902 y reunió a representantes del Gobierno nacional, descendientes de Belgrano, especialistas médicos, autoridades religiosas y periodistas que siguieron cada detalle del procedimiento.
La excavación no resultó sencilla. Con el paso de más de ocho décadas, la humedad había destruido el modesto ataúd de madera donde había sido enterrado Belgrano.
Los especialistas encontraron fragmentos óseos, clavos y varias piezas dentarias que sobrevivieron al deterioro del tiempo. Todos los restos fueron colocados cuidadosamente sobre una bandeja de plata sostenida por el padre Modesto Becco, prior del Convento de Santo Domingo.
Sin embargo, cuando la ceremonia concluyó, algunos periodistas advirtieron una situación tan inesperada como indignante: dos de los dientes del prócer habían desaparecido.
La sorpresa fue mayor cuando se confirmó que los dientes no habían sido robados por desconocidos, sino por los propios funcionarios presentes en el acto.
Según denunciaron diversos medios de la época, entre ellos el diario La Prensa y la revista Caras y Caretas, Joaquín V. González y Pablo Riccheri se habían llevado una pieza dental cada uno.
"¡Ay, Patria mía!", el trágico origen de la frase más célebre de Manuel Belgrano
Las explicaciones ofrecidas por ambos resultaron poco convincentes. González aseguró que deseaba mostrar el diente a algunos amigos, mientras que Riccheri sostuvo que pretendía exhibirlo al expresidente e historiador Bartolomé Mitre.
Otra versión indicaba que uno de ellos había pensado colocarle un engarce de oro para luego devolverlo a la urna funeraria. Ninguna de estas justificaciones logró calmar la indignación pública.
El papel de los medios fue determinante para revertir la situación. El diario La Prensa publicó una dura editorial en la que cuestionó la conducta de los funcionarios y reclamó la inmediata restitución de las piezas dentales.
El periódico sostuvo que aquellos restos no pertenecían al Gobierno ni a ningún funcionario en particular, sino a todo el pueblo argentino. La frase más recordada del artículo exigía: "Que devuelvan esos dientes al patriota que menos comió en su gloriosa vida con los dineros de la Nación".
La revista Caras y Caretas llevó la crítica al terreno de la sátira. En una célebre caricatura titulada "Los ministros odontólogos", mostraba a Belgrano emergiendo de su tumba para increpar a los funcionarios con una frase que quedó para la historia: "¡Hasta los dientes me llevan! ¿No tendrán bastante con los propios para comer del presupuesto?".
La repercusión pública fue tan fuerte que los ministros no tuvieron alternativa. Ambos devolvieron rápidamente los dientes al padre Modesto Becco, quien agradeció la intervención de la prensa por haber denunciado la irregularidad.
Los restos fueron preservados y finalmente depositados en el nuevo mausoleo inaugurado el 20 de junio de 1903 en el Convento de Santo Domingo, donde permanecen hasta la actualidad.
La ceremonia de inauguración contó con la presencia del presidente Roca, miembros del gabinete, representantes diplomáticos, autoridades eclesiásticas y fuerzas militares. Fue el homenaje que muchos consideraron una reparación histórica para quien había sido uno de los principales protagonistas de la independencia argentina.
El llamado "robo de los dientes de Belgrano" se convirtió en uno de los episodios más extravagantes y polémicos vinculados a la memoria de los próceres argentinos. Más allá del tono anecdótico que suele rodear la historia, el caso también expuso los debates sobre el respeto a los restos históricos, el rol de los funcionarios públicos y la importancia de preservar el patrimonio nacional.
- #politica
- #dia
- #que
- #dos
- #ministros
- #robaron
- #los
- #dientes
- #manuel
- #belgrano
- #desataron
- #escandalo
- #nacional.phtml
- #buenos aires + caba


