Cómo evitar que las deudas se conviertan en una trampa: los consejos de una especialista para ordenar las finanzas familiares
Celeste Sánchez explicó cómo organizar el presupuesto, detectar a tiempo los problemas de ingresos y gastos y tomar decisiones para recuperar el control del dinero.

Resumen para apurados
Llegar a fin de mes se volvió un desafío para muchas familias. Con ingresos que no siempre acompañan el costo de vida y gastos que se acumulan, la tarjeta de crédito, los préstamos y otras formas de financiamiento aparecen como una salida para cubrir aquello que falta. El problema comienza cuando esa solución deja de ser excepcional y se transforma en una parte permanente del presupuesto.
En diálogo con LA GACETA, Celeste Sánchez, especialista en economía familiar, explicó cuáles son las claves para ordenar las cuentas y evitar que las deudas se conviertan en un problema difícil de revertir.
También te puede interesar: En medio del escándalo de Tini con su padre, apareció Candela Tinelli
Para Sánchez, la organización financiera no comienza cuando llega el vencimiento de una tarjeta, sino mucho antes. El primer paso es conocer cómo se reciben los ingresos y adaptar la administración del dinero a esa realidad.
"No me administro igual que quien cobra un solo sueldo en un momento del mes y con eso tiene que administrarse el mes completo", explicó. Según señaló, la situación es diferente para quienes cobran a lo largo del mes por trabajos independientes, emprendimientos o prestación de servicios.
En ese sentido, recomendó elaborar un presupuesto por escrito, con todos los ingresos y gastos de la familia. Tener los números anotados permite determinar con mayor precisión cuál es el problema y, sobre todo, cuánto dinero falta para llegar a fin de mes. "No es lo mismo no llegar a fin de mes porque te faltan $100.000 que porque te faltan $800.000", ejemplificó.
También te puede interesar: Mauro Icardi y la China Suárez, de mudanza y a días de quedarse sin trabajo
La especialista también aconsejó registrar durante al menos una semana todos los gastos cotidianos. Lo ideal, dijo, es hacerlo durante un mes completo para obtener una verdadera "radiografía" del consumo familiar.
Pero hay una condición fundamental: no modificar los hábitos de consumo para que el registro parezca mejor de lo que realmente es.
"Si vos no venís anotando nada y empezás a anotar y dejás de gastar para no decir 'estoy gastando esto', en realidad lo que anotaste no es un diagnóstico", advirtió.
También te puede interesar: WhatsApp cambia el inicio de sesión: cómo activar la nueva llave de acceso paso a paso
La importancia del registro, explicó, no está solamente en anotar números, sino en analizarlos después. De esa manera es posible detectar aquellas categorías en las que se puede reducir el gasto y tomar decisiones concretas.
Uno de los principales puntos de atención está en las tarjetas de crédito. Para Sánchez, no poder pagar el resumen completo durante varios meses consecutivos debería encender una señal de alarma.
Un gasto inesperado puede justificar que una familia recurra excepcionalmente al financiamiento. El problema aparece cuando la deuda comienza a trasladarse de un mes a otro.
También te puede interesar: Plan de créditos hipotecarios, todos lo detalles del nuevo plan anunciado por el gobierno
"Al tercer mes ya es prácticamente imposible que con los mismos ingresos, los mismos gastos, más dos meses de no haber podido pagar el resumen completo y de arrastrar deuda de un mes al otro y sumar intereses, se pueda afrontar", explicó.
Por eso, recomendó detenerse a analizar qué está provocando el desequilibrio. Puede tratarse de un problema de gastos, de ingresos o de ambos.
Cuando una familia ya está endeudada, Sánchez sostuvo que la prioridad debería ser ordenar y cancelar esas obligaciones antes de comenzar a construir un ahorro.
También te puede interesar: La UIA pidió a ARCA suspender por 180 días los embargos y ejecuciones fiscales a las PyMEs
"No tiene sentido tener ese dinero guardado aunque te esté generando un rendimiento, si a la par tenés deudas generándote intereses también", señaló. Según explicó, habitualmente los intereses de las deudas son superiores al rendimiento que puede obtenerse por tener dinero ahorrado.
Una vez ordenadas las cuentas, recomendó incorporar el ahorro como un hábito y separar el dinero al comienzo del mes o cuando se reciben los ingresos, en lugar de esperar a ver qué queda disponible al final. "Lo más probable es que no te sobre nada", sostuvo.
Dentro del presupuesto cotidiano, hay gastos que suelen pasar inadvertidos. Uno de los ejemplos que mencionó Sánchez es el delivery.
Comer es una necesidad, pero pedir comida no necesariamente lo es. Una familia puede anticiparse y tener alimentos preparados o productos en el freezer para evitar un gasto que, repetido varias veces durante el mes, puede representar una suma importante.
"El delivery suele ser el agujero negro del presupuesto de muchas familias", graficó.
Lo mismo ocurre con los llamados "gastos hormiga", como un café, una compra pequeña o un consumo cotidiano que parece insignificante. El problema no está necesariamente en realizarlo, sino en hacerlo sin saber cuánto representa dentro del presupuesto mensual.
La especialista aclaró que tampoco se trata de eliminar todo aquello que genera placer. Si una persona puede pagar un café con un amigo y disfruta de ese momento, puede hacerlo. La clave está en que sea un gasto consciente y no uno que después genere culpa o arrepentimiento.
Para Sánchez, ordenar las finanzas no significa únicamente recortar consumos. También implica aprender a administrar mejor los ingresos disponibles.
En un contexto en el que muchas familias arrastran desde hace años una pérdida de poder adquisitivo, reducir algunos gastos puede no ser suficiente. Si los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, también es necesario buscar alternativas para incrementarlos.
"Sí o sí hay que buscar la forma de generar más ingresos porque, si no, la cuenta no te va a cerrar nunca", sostuvo.
Como síntesis, Sánchez planteó tres pasos para quienes quieran comenzar a organizar la economía familiar:
1. Hacer un presupuesto por escrito. Registrar ingresos y gastos permite conocer la situación real y detectar dónde están los problemas.
2. Anotar los gastos cotidianos. Especialmente los pequeños consumos, que suelen pasar desapercibidos y pueden acumularse durante el mes.
3. Ahorrar de manera consciente. Cuando se logra evitar un gasto, separar ese dinero inmediatamente para construir una reserva. No importa si al principio son $20.000, $50.000 o $100.000: lo importante, sostuvo, es incorporar el hábito.
"El ahorro es un hábito más allá del número en sí", resumió.
- #economia
- #como
- #evitar
- #deudas
- #conviertan
- #trampa
- #consejos
- #especialista
- #para
- #ordenar
- #finanzas
- #familiares
- #tucumán


