Catalán y Pelli podrían comerse hasta seis años por falsificación de domicilios
La presentación judicial apunta a presuntos domicilios falsos y menciona varias figuras penales. Si los hechos fueran probados y esas calificaciones resultaran aplicables, el Código Electoral prevé de 6 meses a 3 años por denunciar un domicilio falso, mientras que la falsedad ideológica de un instrumento público contempla de 1 a 6 años.

El problema por los domicilios de Lisandro Catalán y Federico Pelli dejó de ser solamente una pelea política y llegó a la Justicia Federal. Ambos dirigentes de La Libertad Avanza fueron denunciados por presuntas irregularidades en las direcciones que registraron en Tucumán.
La presentación fue realizada por el concejal de Yerba Buena Dante Mauricio Argiró y también pide investigar si existió algún tipo de intervención irregular de funcionarios o agentes del RENAPER en los trámites.
En el caso de Pelli, la denuncia sostiene que realizó dos cambios de domicilio en menos de 72 horas, el 3 y el 6 de julio. La última dirección registrada estaría ubicada sobre avenida Aconquija y correspondería a una galería comercial y de oficinas. El escrito remarca, además, que Pelli reconoció públicamente vivir en Alto Verde II, en Cebil Redondo.
Con Catalán, el foco está puesto en un domicilio declarado en calle Italia al 700 de San Miguel de Tucumán. Según la denuncia, el inmueble pertenece a un tercero y funcionaría como sede partidaria, mientras que su residencia efectiva estaría en Bella Vista, provincia de Buenos Aires. Esto último es una acusación que deberá ser comprobada judicialmente.


El tema pega especialmente sobre las aspiraciones electorales de Catalán: la Constitución tucumana exige dos años de residencia inmediata en la provincia para ser gobernador.
La denuncia pidió preservar registros del RENAPER, revisar cámaras, reconstruir vuelos y traslados, solicitar información telefónica y realizar constataciones de los inmuebles mencionados.